Lo pendiente

Agosto está pasando despacio y septiembre se está acercando deprisa. Tengo miedo de lo que va a suponer mi septiembre. Por de pronto, volver a la facultad. He vuelto a solicitar una reducción de jornada en mi empresa para poder compaginarlo. No les ha hecho ni puta gracia. Mi jefe arrugó nariz y frente cuando me puso el “recibí” en la solicitud. Tengo muchas posibilidades de no tener ninguna posibilidad, así que ya debería ir pensando en cómo demonios voy a poder estar en tres sitios al mismo tiempo. Ya he dejado mi clase de danza con los de 11 años y me he quedado solo con los de 15. No sé por qué he hecho eso, porque realmente los de 15 me daban bastante más trabajo que los de 11, pero bueno… no es nada nuevo en mí lo de quedarme siempre con la peor opción. Me cosieron del revés y no se puede esperar lógica por mi parte. Me ha dado un poco de pena dejar mi clase de alevines. Ni siquiera llegué a despedirme de ellos y sus pobres padres hasta me regalaron una guitarra. Por un momento pensé en pasarme cuando empezaran con su nuevo profesor, pero luego me he dado cuenta de que era la cosa más idiota y subjetiva del mundo y que lo que tengo que hacer si me voy, es irme y dejarlos en paz (snif). La cruda realidad es que a menudo caotizo mucho los lugares que invado, así que probablemente salgan todos ganando con el cambio.

El que no va a ganar con el cambio es el catequista que me deja el teatro para las funciones de los de 15. Ese cuando se entere que vuelvo, probablemente hasta suelte alguna lagrimita, y no de emoción precisamente.

La misma lagrimita que voy a soltar yo un día de estos cuando decida enfrentarme de una vez al grupo de whatsapp de mis alumnos. Que llevan hablándome desde junio, y yo sin leerlos desde más o menos la misma fecha. Soy como el que barre y mete la basurilla debajo de la alfombra. Igual. Mi móvil me avisa, y me avisa y me avisa y yo miro para otro lado con cara de lalalá. Que si pudiera poner una pegatina de AQUÍ DEBAJO NO HAY NADA encima del logo del whatsapp, lo haría directamente.