Luz

Igual es un poco tarde para ponerme a escribir ¿no? he pasado las horas de luz útiles estudiando porque luego cuando anochece, el cerebro me deja de funcionar y las ideas se me quedan flotando en una sopa de barro mental. De hecho, tampoco debería estar escribiendo, porque este post terminará siendo una mierda. Todos mis post nocturnos lo son. Creo que yo en el Polo Norte, terminaría suicidándome. No necesito para nada el sol, pero sí necesito fervientemente la luz. Sin luz, soy un bicho bola. Cuando no hay luz, mis problemas se hacen densos y JODIDAMENTE ENORMES. Luego, cuando amanece y los retomo, siempre pienso «ah bueno… pues no son para tanto…»

«Donde liba la abeja, libo yo. Y en el caliz de una prímula me tumbo.»

Hoy hemos estado haciendo recuento de trastos, para empezar a ir deshaciéndonos de todo lo que tenemos amontonado en casa para nada y porque sí (o sea, uno de nuestros inventarios panaporsi). El resultado ha sido terrorífico. Desde somieres plegables que no recordamos quién trajo, hasta patas de mesa que no sostienen ninguna ídem. Vamos a empezar a ir llamando al ayuntamiento para que se vayan llevando nuestro ajuar de basura por tandas. Jon me ha señalado con el portarollo de embalar y ha dicho «lo único peor que una mudanza es una mudanza sin organización». Me llena de ternura que después de tantos años conmigo aún piense que puede sacar algún orden lógico de mí ¿Cuánto tardaremos en mudarnos? ¿dos meses? ¿cuatro? ¿seis? Tengo tiempo de sobra para volver a levantar otra montañita de mierdas panaporsi. Solo déjame veinte minutos en la buhardilla vaciando armarios y verás.

Estos días me debato entre la emoción del cambio (vivan los cambios) y la angustia de no estar preparado para afrontarlo. Me preocupan mil cosas que vienen en mil direcciones diferentes y no sé si voy a tener raqueta para tanta pelota. Me preocupa mi trabajo, mis alumnos, mis exámenes, mis análisis. Me preocupa la tribu, la casa, la venta, la mudanza. Me preocupa la organización financiera, la hipoteca, las escrituras, el reparto. Me preocupa Jon. Me preocupa Pedro. Me preocupan los gatos.

Me preocupa todo. Necesito que vaya haciéndose de día.