Algo de esto

Me acabo de despertar de la siesta ahora. De una siesta larga, espesa llena de sueños densos, que transcurrían de noche y a oscuras. Cuando yo sueño que es de noche, que estoy a oscuras y que no puedo encender la luz…chungo. Eso es que tengo el subconsciente lleno de basura por sacar. Espero que esta semana me lo permita, porque ya firmamos las arras el viernes pasado y la casa, salvo imprevistos, será nuestra antes de semana santa. Es una buena casa. Luminosa y de habitaciones grandes. Creo que podremos hacerla caótica y bonita. Que la convertiremos en un sitio positivo. Realmente, no se necesitan Maris Kondos para hacer una casa bonita ¿sabes? Una casa bonita puede estar desordenada. O vieja. O incluso descompensada. Pero se trata de que cuando estés en ella te sientas bien. He estado en casas impecables, bellísimas y pluscuamperfectas de las que estaba deseando irme. Es algo que no se toca, ni se ve. Simplemente se siente. Por eso uno debería dejar su casa como está cuando se sienta a gusto en ella, incluso aunque las influencers del instagram te digan que ya no se llevan esos cojines o tu cuñado te pregunte qué pinta esa mesa ahí en medio. Tú déjala como la necesites. Y si amontonas libros, pues amontonas libros. Van contigo ¿no? pues eso. Levantemos una casa bonita.

Cuando me he despertado del coma, he pensado que como la fiesta de cumpleaños se había fagocitado toda mi agenda-blog, lo suyo era grabar un podcast y colgar un dibujo. Las dos cosas de finde condensadas en un solo domingo. Pero ya me conoces. Nunca me hago ni puto caso. Así que me he sentado a escribir. Es lo que más fácil me sale y ahora mismo aún arrastro un poco de espesez mental de mis dos horas de siesta y pesadilla. Me viene bien para lo que te he dicho de sacar la basura del subconsciente.

Ya terminó nuestra fiesta selva. Al final hubo tablas entre monos y leones. Jon y yo terminamos por los suelos, los dos rodando y dándonos de hostias, agarrados ambos a la bandera. Como la mayoría de invitados se quedaban a dormir de acampada en el jardín aprovechando el buen tiempo, pensamos en seguir con la lucha hoy por la mañana para definir un ganador concreto (que al fin y al cabo teníamos un premio guais en forma de tarta de chuches), pero esta mañana hemos terminado desayunando porras a las doce del mediodía y lo de luchar nos ha dado una perezaaaaaaaaaaaaaaaaa… Al final, se ha decidido que tablas, y que premio para todos. Los monos nos hemos comido lo de arriba y los leones lo de abajo (por las cebras y los masais no te preocupes, que tenían premios de consolación). Y María, que era pato (ella como siempre a su bola) ha comido de los dos lados. La verdad es que se hubiera merecido comerse hasta los premios de consolación, porque no veas si ha masacrado enemigos la tía. Ella solita me ha dejado prácticamente sin monos. Es la ventaja de tener las medidas de un oompa-loompa. Que puedes aparecer y desaparecer de todas partes sin que ni siquiera te respiren.

Me lo he pasado muy bien en nuestra fiesta selva pero ahora que es domingo noche y que he dormido dos horas como un ceporro, tengo la sensación de haberme quedado sin finde. Esta semana tengo que reunirme otra vez con mi jefe para hablar de mi nómina (aún con cuidado de no exponerle que voy a coger una reducción de contrato) y el miércoles tengo una reunión con el sindicato en la central, para exponer un posible caso de acoso laboral. Necesitaría unas energías que ahora mismo no tengo. Está siendo un 2019 muy terrible y muy convulso. Y te lo sigo diciendo… no estoy a la altura. Pero no puedo hacer nada. Vivir el presente y dejarme de mirar hacia delante o mirar hacia detrás. Donde tenga los pies en ese momento y punto. No veo otra salida que la que decían las de Suma Latina; «Lo hacemos y ya vemos.»

Noto a Jon muy contento estos días. Con sus momentos de inflexión por lo de su hermano de vez en cuando, pero en general, muy contento. Su nuevo destino, la nueva casa, y el nuevo pueblo en el que viviremos le ilusionan mucho y le multiplican la fuerza. Justo todo lo contrario que a mí. Que solo me la dividen o directamente me la restan.