Maravilloso

Hoy me he enganchado en clase con un tornillo de la barra y se me han roto mis últimos pantalones cómodos. Ya todos los que me quedan a mano, me están grandes. Eso significa que esta noche tendré que bajar del armario de la buhardilla mis pantalones de flaco. Esos que guardé hace año y medio, haciéndoles un fuck-you rebozado de felicidad y pensando «qué bien, por fin uso una talla normal…»

Me siento mal conmigo mismo. Me he estacionado en los 7 kilos menos y ya ni bajo, ni subo, pero no debería haberme haberme permitido un margen tan grande. Lo peor es que no puedo culpar a nadie. Jon se ha hartado de prepararme tuppers sanos, mientras yo pateaba en paralelo la máquina de Repostería Martínez. Podría decir que ha sido el stress, la compra de la casa, la angustia, el trabajo, los exámenes… Sí, sí, sí… Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pero también supe pasar las crisis cuidando de mí mismo cuando no había nadie que se molestara en prepararme tuppers, así que no sé a quién pretendo engañar dirigiendo la responsabilidad al universo. ¿Qué será luego? ¿voy a comerme esta caja de donettes porque no ha venido el alicatador? ¿Abramos otra bolsa de doritos porque aún no han abierto la piscina?

Vale. Vaaaaaaaaaaaaale. Voy a tratarme bien. Dibujaré otra casilla de salida aquí mismo, justo debajo de mis pies. Hola, casilla de salida. Arranquemos again.

La semana que viene hemos quedado con la empresa de reformas para ir a ver la casa nueva y que nos presupuesten las puñetas. Jon me dijo ayer «vete apuntando todo lo que quieres y necesitas» como si yo realmente pudiera tener una idea concreta de algo en esta vida. Me puse todo nervioso. Cogí un cuaderno y apunté:

1. Mi mesa de dibujo en
2.

Y ya. Así se quedó mi lista de «cosas que quiero y necesito.» Con un punto uno a medias y un punto dos de nada. Así que hoy he añadido:

3. Manzano

Y otra vez, ya. Ahí lo he dejado.

Al leerlo en conjunto, sale «Mi mesa de dibujo en manzano», así que tengo cierto porcentaje de posibilidades de que se me malinterprete y tenga que terminar mi verano dibujando sentado en una rama.

Todo esto es maravilloso.