Chirimbolo y Paraguas

Mi coche nuevo es preciosísimo y tiene un montón de prestaciones que hacen mi conducción mucho más segura.

O que la harían más segura si supiera cómo cojones se usan.

Ayer ya me pegué un susto cuando el coche se me ajustó él solito al centro del carril en una curva. Creí que estaba poseído. Pero no. Es que detecta si te sales de la raya. Me dijo Jon que podía desconectarlo. “¿Cómo?” “No sé, hazte con el panel de mando.”Hazte con el panel de mando debe ser la última palabra que escucha un piloto antes de estrellarse, supongo.

Aparte de todas esas zarandajas (MUCHAS zarandajas) que me quedan por aprender y detectar, el coche brilla mogollón y voy subido en él como un fraggel en cohete (en un cohete verde col de brusela). Y no hace ruido. Nada. Nothing. Niet. Así que mi primera impresión siempre es desconcertarme con la falta de brrrrrrbrrrrmeeebrrrrmeeeeee de mi viejo daciatractor. Que al pobre mío le vibraba hasta el ambientador de pino. Ahora no. Ahora solo voy oyendo musiquita. O la iría oyendo si supiera cómo conectar el ipod. El móvil si lo logré conectar ayer (LOS MAPAS, ARI), pero es que en el móvil no llevo música. Como mucho, como mucho, puedo reproducir los mensajes del whatsapp. Y la voz tronante de Jon diciendo ARI, LLEVAS JUDÍAS VERDES EN EL TUPPER no resulta precisamente el mejor de los entretenimientos relajantes en carretera, la verdad. Bueno. Que no cunda el pánico. Todo se andará. Hoy averiguaré lo de la rectificación de carril. Mañana lo de la música. Pasado lo de los frenos…

Ayer estuve hasta las 3 de la madrugada hablando con Jon por skype. Le enseñé a los dos gatos e hice que saludaran con la patita, como una youtuber de 9 años (como una youtuber yo, no los gatos). Estos días me apetece cambiarles el nombre otra vez y llamarles Chirimbolo y Paraguas. Estoy a tiempo porque todavía no los he vacunado, así que lo estoy valorando. Por ahora no tengo mucho consenso. Solo María me ha dicho que Paraguas era un nombre SUPERPRECIOSO. Los demás se han reservado su derecho de opinión (Simón, Pedro y Jon directamente han pasado al hostiaputa).

De verdad que yo no he visto unos gatos con más cara de llamarse Chirimbolo y Paraguas, que estos.