DÍA ONE

Hola. Vale, no es el día one, pero ¿qué más da?

Me hacía muchísima ilusión tener una de esas teteras inglesas que se ponen en el fuego y hacen piiiiiiiiiii cuando el agua está hirviendo. Porque el agua calentada en microondas no sabe igual en los tés y los cacillos eran menos poéticos (para todo se puede ser absurdo y estético en esta vida, a partes iguales). Se lo dije a Jon. Y él en navidades fue a unos grandes almacenes y le dijo a la dependienta que quería «una de esas teteras que se ponen en el fuego y hacen pí.» Me lo contaba riéndose. Ahora que estoy sentado en la mesa de la cocina esperando el pí, estoy recordando todo eso echándote de menos.

Las redes están llenas de «cosas que hago para soportar la cuarentena». Este es un momento histórico, así que ahora mismo todos nos creemos un poco históricos. No sé las cosas que hago yo para soportar la cuarentena. Ayer estuve toda la tarde jugando al Beat Saber con las gafas VR. Tenía que romper bloques rojos con la izquierda y azules con la derecha. En cuanto perdía el ritmo una vez, mi lateralidad cruzada empezaba a romper sin ton ni son azul-izquierda-rojo-centro-azul-arriba-rojo-abajo. Pedro apagó el juego con un bufido. «ME PONES NERVIOSÍSIMO.»

He de reconocer que para no estar hecho acorde a este mundo, no me va del todo mal.