Por ahora… café de ese con cafeína que no debo tomar

En el hospital cuidando de mi enfermo. He perdido la conexión así que lo publicaré luego cuando llegue a casa. Me encanta escribir así. En el interludio presente-futuro. Así puedo cambiar veinte veces las frases, poner letras que me he comido, separar los porqués para que a E. no me riña y me llame melón…

Mi enfermo está algo mejor. Tiene una sonda nasogástrica, una sonda de desechos, un vía con oligoelementos, otra con suero y una nasal para el oxígeno. Eso significa que en estos momentos las partes de su cuerpo agujereadas y conectadas con algún chisme superan con creces a las que no lo están. Le he traído mi muñeco Epi de pinza para que le dé un poco de alegría, pero como todo está tan lleno de tubos, he tenido que colgarlo del crucifijo de la pared. Queda cantidad de simbólico allá arriba, con su cara naranja y su camiseta gay, colgando de los pies del cristo. Como él no podía mover la cabeza para verlo, le he hecho una foto con el móvil. Ha gemido un poquito al verla y me ha dicho que por favor me estuviera quietecito y callado, porque le dolían mucho los puntos al reirse. Yo le he dicho que no había ningún problema con eso, y mientras me apoyaba en la barandilla de su cama, sin darme cuenta, he presionado un poco el tubo del oxígeno. Le he dicho que eso me recordaba a la escena de Aterriza como puedas, cuando la azafata toca la guitarra y le arranca los tubos a la niña terminal, y él ha vuelto a reir-gemir y me ha dicho “te voy a coser la boca”.

Ahora ya me porto bien y me estoy quieto y callado, y sólo me levanto para mojarle la cara con la toalla, para hacerle frufrús en los cuatro pelos que tiene y para recolocar el Epi, porque tal y como lo he puesto, parece que le está mirando los huevos al cristo por debajo del faldullín.

Y… estoy contento de no haber dicho eso en voz alta.

Sandwich de ensalada de pollo y zumo de melocotón. Y hacía mucho tiempo que no tomaba nota de lo comido. Mal hecho. Así luego no puedo reñirme debidamente.

Me han dejado entrar diez minutos en UCI. Ya estaba despierto y no tenía mal aspecto. Bastante mejor que el que tenía yo con todo ese plástico verde encima. Se ha reído un poco al verme y ha dicho que parecía un condón gigante. Le he dicho que me habían puesto la bolsa de la papelera porque no había batas de mi talla y se ha reído aún más. La primera vez que me hace feliz que alguien se ría de mí. He pasado los diez minutos acariciándole la cabeza y mirándole con cara de panoli, así que supongo que habrá acabado de mí hasta las pelotas. Bueno. Ajo y agua. Para eso eran mis diez minutos.

La doctora me ha dicho que le pasarían a planta esta noche si seguía evolucionando.

Si encuentro de dónde sacar el dinero, pienso comprarle una tarta de chuches. De muchas chuches. De mil chuches. De millones de chuches.

Tumor de estadio IV. Muy agresivo. Hemorragia durante la operación. Extirpación de parte del colon y del apéndice, afectado también con metástasis. 24-48 horas en UCI porque tiene los ritmos vitales demasiado bajos. Meses y meses de quimioterapia y luego otra intervención más, para extirparle parte del colon dañado, que no le han extirpado hoy para evitar un colapso, debido a las hemorragias que ha sufrido durante la intervención.

Yo, sentado en los sillones de la entrada, con el portátil en las rodillas. Con sus cosas en dos bolsas, porque me han dicho que tenía que vaciar la habitación. Más triste que nunca. Más perdido que nunca. Hace dos horas que debería haberme ido a casa. Pero aquí estoy. Sin saber ni qué coño hago escribiendo esto.

Asomando por la bolsa, hay un oso de trapo con un corazón que dice: “que te mejores”.

Si en todo momento fuéramos conscientes de lo que es realmente un problema grave, no gastaríamos la vida sufriendo por gilipolleces sin sentido.

Tenían que haberle operado mañana, pero lleva desde las nueve con fiebre. Han suspendido la colonoscopia y le han metido directamente a quirófano. Me han dicho que la operación durará tres horas. Y aquí ando. Como un león enjaulado. Levantándome. Dando paseos. Sentándome. Escribiendo. Levántandome otra vez…
Me he pegado a su cama como un chucho plasta, cuando se lo llevaban. Mientras esperábamos el montacamillas, me ha dicho “cuando te vuelva a ver tendré cien gramos de colon menos y una cicatriz más.” Yo le he dicho que los tipos con cicatrices eran mucho más atractivos, pero que eso le obligaba a llevar camisetas ombligueras tipo Madonna de por vida, si quería seguir siendo el terror de las nenas y de los travestís del Paseo Camoens. Él me ha cogido la mano y mirando a los camilleros (los cuales se descojonaban sin pudor) ha dicho: “Este es mi hermanito, señores. Iba para el club de la comedia, pero no le llegaban los pies al taburete…”

Soy su hermanito. Su hermanito suplente. Y en estos siete años, me he aprendido tan bien el papel que… de aquí no me mueve ni dios hasta que no me lo traigan otra vez. Me da igual con colon, sin colon o con el colon a medias. Yo sólo quiero que me lo vuelvan a traer. Y que vuelva a meterse conmigo, y a llamarme enano. Otra vez.

He pasado la mañana con P. sentado sobre su cama de hospital, comiendo calippos, hasta que la lengua se nos ha puesto verde. Estaba contento porque había logrado piratear señal con el portátil para leerme. Se acuerda perfectamente de Azîm y de sus ojos terribles, pero apenas recuerda a Maruk. Me ha dicho que siempre creyó que mi interés por Azîm era sexual. Yo le he contestado que me parecía una chorrada, teniendo en cuenta que Azîm no era más que un chulo barato, y él ha dicho: “Bueno, un poco chulo sí. Pero sólo hacía lo que quería hacer todo el mundo.” Yo he preguntado: “¿Y qué quería hacer todo el mundo?”, y me ha respondido: “No sé. Besarte y pegarte. O pegarte y besarte. Yo que sé. Es algo raro que tienes en los ojos. Siempre apetece hacer eso contigo…” Luego, cuando ha sido consciente de mi expresión de oveja-atropellada-por-camión, ha añadido: “Pero a mí no ¿eh? digo a los demás. Que yo soy tu amigo, tío…”

No voy a poder dormir pensando en eso. Pegarme y besarme. Besarme y pegarme. Pues menuda mierda…